Hola de nuevo.
Este fin de semana he tenido un poco más de tiempo del habitual y aproveché el domingo al mediodía para cocinar una nueva recetilla que me he sacado de la chistera.
Por el título lo adivinareis jeje.
Paso a contaros como se hace.
Debemos preparar la mermelada de tomate primero, ya que es lo que más tiempo nos llevará.
Para ello necesitaremos tomates, azúcar y zumo de limón. Primero escaldamos los tomates para quitarles la piel.
Despueés les quitaremos las pepitas y los cortaremos en trozos pequeñitos. Los incorporamos aun recipiente donde añadiremos el azúcar, la mitad que la cantidad de tomates. Es decir, para medio kilo de tomates 250 gramos de azúcar. Podeis usar blanquilla o mezclar con moreno. Seguidamente añadimos el zumo de medio limón y dejamos reposar sobre media hora para que se mezcle todo bien.
Después de este tiempo prudencial lo ponemos al fuego y dejamos que se vaya haciendo. Podemos darle un hervor y retirar la espuma y posibles impurezas que pueda tener.
Al final el resultado que obtendremos se asemajará a este:
Para la crema de patata ponemos a cocer las patatas peladas y un diente de ajo con piel por patata.
Cuando estén cocidas las machacamos junto con los ajos e incorporamos un buen trozo de mantequilla y sobre 100 ml de nata para cocinar para unas cuatro patatas medianas.Salamos. Reservamos un poco del agua de coción para después aligerar la crema.
Por último ponemos el bacalao en plancha o sartén con un poco de aceite, primero por el lado de la piel y lo vamos haciendo por todos los lados.
Para rematar solo queda montar el plato. Primero la crema en el fondo.
Encima colocamos el bacalao. Lo salamos con escamas de sal.
Decoramos con la mermelada y con cilantro picado.
Y listo para degustar. Que aproveche!
Salud, amor y buenos alimentos.